Un misterio revelado y clave en el juicio por su muerte: la sorprendente verdad detrás del órgano más simbólico del ídolo argentino, pieza esencial para esclarecer responsabilidades judiciales tras su muerte.

El corazón de Maradona es uno de los elementos clave que protagonizan el juicio iniciado este martes 11 de marzo de 2025 en los Tribunales de San Isidro.

A casi cinco años de la muerte del astro argentino, este órgano ha vuelto al centro del debate judicial y mediático debido a su relevancia simbólica y a la información crucial que aportó sobre su estado de salud en el momento del fallecimiento.

El corazón de Maradona es uno de los elementos clave que protagonizan el juicio iniciado este martes 11 de marzo de 2025 en los Tribunales de San Isidro.

A casi cinco años de la muerte del astro argentino, este órgano ha vuelto al centro del debate judicial y mediático debido a su relevancia simbólica y a la información crucial que aportó sobre su estado de salud en el momento del fallecimiento.

Desde su extracción, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, el corazón de Diego Armando Maradona permanece resguardado en el Departamento de Anatomía Patológica de la Policía Bonaerense, ubicado en la ciudad de La Plata.

Su conservación en formol durante al menos diez años fue decidida por la justicia argentina con el objetivo de preservar evidencia fundamental para la causa que investiga la muerte del ídolo argentino.

El doble del peso

El médico forense Federico Corasatini, encargado de la autopsia, explicó recientemente en una entrevista en Cope que el corazón de Maradona pesaba aproximadamente 503 gramos, prácticamente el doble del peso normal para una persona adulta sana.

Según Corasatini, aunque se esperaba un corazón ligeramente más grande debido a su pasado como deportista de élite, el peso registrado era alarmante y claramente indicaba una afección cardiovascular crónica.

Esto es atribuible a múltiples episodios anteriores relacionados con problemas cardíacos graves, incluyendo arritmias y varios microinfartos acumulados durante años.

Clave en el juicio

La importancia de este órgano en la investigación es crucial: permitió a los especialistas determinar con precisión la causa inmediata de su muerte, definida como un edema agudo de pulmón originado por una insuficiencia cardíaca severa.

Este diagnóstico es uno de los pilares sobre los que se sustenta la acusación que sostiene que la muerte de Diego Maradona podría haberse evitado con la atención médica adecuada.

En el juicio iniciado este martes en los tribunales de San Isidro, el fiscal Patricio Ferrari utilizó precisamente la evidencia obtenida del corazón para ilustrar las condiciones médicas en que el exfutbolista transitó sus últimos días.

Este argumento apunta directamente contra el equipo médico que supervisó su internación domiciliaria, cuestionando su responsabilidad y la calidad de atención brindada.

Objeto de culto

El proceso judicial ha puesto además en evidencia otros aspectos dramáticos relacionados con el corazón del Diez.

Días después de su fallecimiento, existieron alertas concretas sobre la intención de la barra brava de Gimnasia y Esgrima La Plata, equipo del que Maradona era entrenador en el momento de su muerte, de robar el corazón como un macabro trofeo.

Esto llevó a que el traslado del órgano, realizado el 2 de diciembre de 2020 hacia el Departamento de Anatomía Patológica en La Plata, estuviese acompañado por un intenso operativo de seguridad que incluyó retenes y vigilancia policial estricta.

Actualmente, el corazón permanece sumergido en formol en las instalaciones de la Policía Científica Bonaerense y, según la decisión judicial vigente, allí deberá estar conservado por un mínimo de diez años. Este período podría incluso prolongarse debido al interés científico y jurídico que todavía despierta el análisis del órgano.

El último homenaje

En cuanto al futuro del corazón de Maradona, no existe aún una determinación firme sobre su destino final. Aunque inicialmente la familia no solicitó su devolución inmediata, existe la posibilidad de que en el futuro pueda ser reunido con los restos enterrados del astro argentino, que descansan en el cementerio privado Jardín de Bella Vista, junto a sus padres.

Esta eventual restitución podría vincularse también a la construcción de un mausoleo que, aunque fue planteado como homenaje tras su fallecimiento, hasta ahora no ha sido concretado.

La familia, los seguidores y la justicia aún no han llegado a un acuerdo definitivo sobre esta cuestión que, inevitablemente, tiene fuertes connotaciones emocionales y simbólicas.

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